Xolo Taquería: Lo rico, lo guapachoso.

Taquitos cholultecas y mezcales para todes

Xolo Taquería: Lo rico, lo guapachoso.

Unas fachadas atrás ya comienzas a escuchar la cumbia que desborda la banqueta. Caminas un poco más y giras para meterte en una puerta abierta. Los colores te invaden los ojos pero lo que realmente atrae tu atención no es lo que ves sino el olor a taquito recién salido del comal. Te sientas en una silla de metal y en la carta ves un montón de nombres, casi como si se tratara de un árbol genealógico. Un Néstor por ahí, una Josefina por allá. A cada nombre, en vez de apellido, les encuentras ingredientes. No sabes qué pedir y crees que todo se podría resolver diciéndole al mesero: uno de cada uno, por favor.

Tus tacos todavía no llegan a la mesa y Xolo Taquería ya se ganó tu corazón. No te culpamos, es el efecto que esta taquería guapachosa que llegó a la 6 norte en Cholula provoca en todxs. Y es que Xolo nació para mostrarnos que entre tacos la vida se disfruta más. 

Hace 3 años y 11 meses (en agosto ya cumplen 4 años), Erika y su familia decidieron reinventar la taquería tradicional para hacerla un espacio en donde el sabor no discrimina; una taquería en donde cualquier persona pueda disfrutar un taco sin importar si es vegetariana o carnívora; si trae antojo de algo ligero o es de buen diente; si le gustan los frutos del mar o de plano lo suyo son las carnitas. 

“Una reinvención de la taquería […], que no sea demasiado formal y tampoco demasiado casual. Buscamos ese punto medio, lo definimos como guapachoso”, describe Erika Rodriguez, quien decidió hace casi 4 años lanzarse al mundo del taco.

Hace algunos años este oasis del maíz comenzó en Container City, pero después de una pandemia, de reinventarse constantemente para crear menús del día y nuevos tacos para sorprender a sus comensales, decidieron moverse a la 6 Norte, un lugar fresco y rodeado de sabor que para serte francx, les viene de maravilla.

“Post pandemia hubo un punto en el que las cosas no iban tan bien; entonces quisimos movernos y otra vez reinventar el concepto” nos menciona Erika, quien junto con Daniela Ávila hicieron un trabajo riquísimo en muchos sentidos. Para empezar, sus tacos. 

“Tenemos un amigo que fue con quien se desarrollaron todas las ideas, […] somos super tragonas, nos gusta mucho la comida y pues eso, como que surgió de muchos antojos y de muchas ideas que Erika ya tenía, porque también nos gusta mucho cocinar”, Daniela nos cuenta al preguntarle sobre el origen de los tacos que habitan Xolo. 

Y es que un vistazo a su carta es suficiente para ver que ésta es el resultado de la cabeza de un grupo de foodies y ejemplos sobran. Anselmo, para empezar, es un taco de rib eye y camarón roca con cebollitas fritas y costra de gouda. Otro imperdible es el Néstor, con pork belly, queso panela, aguacate y espinaca frita. 

¿No eres de carnes rojas? Pues dale una mordida al Bartolo, un taco de camarón tempura en cama de pipián rojo, con col encurtida de habanero, guanábana y crema de ajo o de plano una orden de Etelvina, con camarón al pastor, piña y cherries. 

¿Nada de carne para ti? Pues dale una oportunidad al Celia, de aguacate flameado, crema de ajo, esquite con camembert y espinaca frita o el Indira de chapulines, ajos, queso panela y aguacate. Ni un solo taco es aburrido, eso te lo podemos jurar.

Unos tacos después seguro que te da sed y ya con las cumbias de fondo lo más probable es que sea sed de la mala. Pero no te preocupes, que como bien promete el rótulo que te recibe en la fachada, aquí hay taco y mezcal de sobra. Una de las tantas cosas que nos han terminado por cautivar en Xolo es su barra, aquí se especializan en destilados mexicanos y en mezcales, de hecho casi cada mes podrás encontrar nuevas etiquetas. 

Si bien te puedes echar unas chelas o unos mezcales derechos, otra de nuestras recomendaciones es que vayas a la barra y preguntes por sus tragos; coctelería inspirada en los clásicos pero con un giro, como el Malena con espadín, Ancho Reyes, néctar de piña y sal de gusano; la Candela, una deliciosa margarita de mezcal espadín, jalapeño, limón y sal negra o el Cuco Sour, un trago con whisky, limón, jarabe natural y clara de huevo.

Algo para todos los gustos. Xolo lo pensó desde el principio y es lo que los rige. En Xolo te quieren apapachar con su calidez, su sazón y sus cumbias. Con su guapachosidad. Aquí no se discrimina paladares y mucho menos gente. Erika y Daniela han puesto todo su esfuerzo en hacer que esta taquería no sólo sea sabrosa sino que esté pensada para todes. Sí, claro que para carnívoros y vegetarianos, para gente que come mucho y para otrxs que con poquito se llenan; pero también para todes aquellas personas que van a contracorriente. Aquí se consiente a todos, sin importar género, sexo, religión, ni nada. 

En Xolo solo importa una cosa: pasarla bien. Estar a gusto es la ley. Así que sigue esas cumbias que flotan por la 6 norte, entra a Xolo, siéntate, pide unos taquitos, unos mezcales y deja que esta taquería te sorprenda.

Te puede interesar