A los foodies de verdad les gusta el pollo frito

5 platillos para comer pollo frito en Puebla

A los foodies de verdad les gusta el pollo frito

Razones para que amemos el pollo frito sobran. Crujiente por donde lo muerdas, jugoso por dentro y mejor aún si viene bañado en una salsa. Esta maravilla del mundo moderno llegó, como muchas cosas, gracias a los migrantes del viejo continente, escoceses para ser más precisos. Ya en tierras gringas fueron las comunidades afrodescendientes quienes le darían aquel toque, a través de especias y sazones, que provocó que el pollo fuera un vicio para muchos. 

Posiblemente tu cabeza, al hablar de pollo frito, se vaya directamente a las cadenas de comida rápida, pero pasando aquella línea, más allá de las Ke-tiras de KFC (que en oca nos encantan por cierto), hay todo un mundo por degustar y aquí te lo traemos.

Wafflegg | Original

En Wafflegg el hambre no existe. Aquí solo encontrarás la especialidad de la casa, un platillo que representa como ningún otro la palabra munchies: los sándwiches de waffles. Ubicados en Cholula, al ladito de Casa Relámpago, en Wafflegg nos demuestran que el pollo frito cae bien a todas horas, incluso en el brunch, con su Original Sandwich: pollo frito (receta original), huevo revuelto, salsa de queso cheddar y tocino, todo atrapado entre 2 waffles. 


HangAri | Pollo Frito

La cultura coreana está por todos lados y por suerte ya entró hasta la cocina. En Puebla uno de los mejores lugares para tener una probadita de la gastronomía coreana es, sin duda alguna, HangAri, un restaurante que busca compartir todo el sabor de aquel país del oriente. Entre sus Bulgogis y BibimBabs se halla otro clásico coreano, el pollo frito. De entre las 3 variedades que tienen, nuestro favorito es el BBQ, piezas de pollo frito sin hueso bañados en salsa de soya y miel.


Hudson Burgers | Maple - Bacon Burger

Con pan todo es mejor, incluso el pollo frito. O por lo menos, eso vas a pensar cuando pruebes la Maple – Bacon Burger de Hudson Burgers, una cocina fantasma dedicada a las burgers de verdad. Su Maple – Bacon Burger es el sueño de cualquier amante del buen comer: una pechuga de pollo empanizada, tocino bañado en maple, queso suizo y mayo Dijon, todo dentro de pan brioche y acompañado de papas a la francesa.


La Costillita de Adán | WaPollo

La Costillita de Adán, el restaurante detrás de grandes platillos como la Donut Burger (una hamburguesa que cambia el tradicional pan por 2 donas glaseadas), volvió a sorprender a nuestro antojo con sus WaPollo, conos hechos de waffle rellenos de pollo frito y bañados en salsa. Y como aquí el límite no existe, además del waffle cone relleno de 150g de pollo frito acompañado de papas crispy puedes agregar extras como tocino o mac & cheese. 


Dang! | Big Poppa

Sabor y estilo es lo que sobra en Dang!, un rinconcito cholulteca inspirado en la comida de las calles de Japón y otras latitudes de Asia. Este noodle bar nos recuerda constantemente que no todo es sushi, y uno de sus recordatorios más exquisitos es su Big Poppa, un sándwich de pollo frito con ensalada de col, mayonesa de sriracha y pepinillos dulces de la casa.    

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