Kery: crecer sin dejar de ser
El arte de quedarse
A veces una flor no crece donde fue plantada, sino donde encuentra espacio. Kery Café, es ese tipo de flor. A la que ni una pandemia, ni una ubicación difícil y una idea que originalmente iba en otra dirección, detuvo.
Cuando entrevistamos a Paola Arrieta durante el verano de 2025, había una palabra que aparecía una y otra vez al hablar de Kery: quedarse. Quedarse a tomar café, a comer, a colorear, a conversar. En aquel momento escribimos que la comunidad había agregado, casi sin saberlo, un tercer ingrediente a aquella unión inicial entre café y flores: el deseo de habitar el espacio con calma.
Un año después, esa idea sigue explicando mucho de Kery, pero el proyecto se encuentra en un momento distinto. Hace unas semanas este espacio cumplió cinco años. Durante ese tiempo su cocina y su barra se han profesionalizado, el equipo ha crecido y en el horizonte se asoma una segunda sucursal, específicamente en Lomas de Angelópolis. Lo interesante es que, mientras más grande se vuelve, más claro parece tener qué cosas no quiere perder.