Paula Bake: la ciencia y la pasión del pan
La panadería es precisión, pero sin duda alguna, también es muchísima pasión. En un pequeño rincón en La Noria, una calle tranquila, arbolada y en la que el ajetreo del día a día se pierde, el aroma de la mantequilla y los fermentos anuncian que algo se hornea con paciencia. No es sólo pan: es una historia. Una que se formó entre harina, agua y sal. Ésta es la historia de Paula González, quien guía el proyecto Paula Bake: una panadería en la que es posible encontrar creaciones únicas, con mucha personalidad, pero sobre todo, con mucha alma.
Para Paula, mercadóloga de profesión, el pan llegó primero como pasatiempo, luego como ritual familiar y, finalmente, como proyecto de vida. La cocina siempre estuvo presente —herencia de madre y abuelas—, pero el pan tenía algo distinto, un magnetismo silencioso. “Siempre me ha gustado mucho la cocina. Pero el pan siempre ha sido algo especial”.