Era Nueva York, 1969, y en Stonewall un grupo de personas decidieron por fin alzar la voz en medio de una redada en un bar llamado Stonewall Inn. Aquel 28 de junio sería el inicio de una larga lucha por la igualdad que aún no termina. Sí, hay varias victorias pero todavía no las suficientes.
Y solo hace falta echar un ojo al mapa gastronómico de Puebla para percatarse que en las cocinas aún falta mucho por hacer. Si bien cada vez hay más representación LGBT+ en espacios gastronómicos de la ciudad, todavía no podemos jactarnos de decir que la industria gastronómica local es realmente diversa; pero para allá vamos.
Cada vez nacen más proyectos que buscan ser espacios seguros para todes; lugares en donde no solo es seguro ser comensal, sino empleado, proveedor, amigue. Para celebrar este Día Mundial del Orgullo LGBTTTIQ+ hemos entrevistado a FrancoMontiel, el chef al frente de Wipis, un espacio que le hace tributo a la comida que desfila en las mesas de las familia mexicanas, de esos platillos que reconfortan.
¿Qué es para ti ser libre?
Híjole, yo creo que de momento me cuestiono: ¿Qué tanto somos libres? Porque a pesar de los tiempos en los que estamos, creo yo que como tal libres, libres, no; seguimos en la lucha, por así decirlo. Aún estamos muy marcados por ciertas cosas que quizás nos pudiesen o nos impiden llevar al 100% la palabra: libertad.
Ahora, la primera parte de ser libre, es amarte primero a ti, como eres. Aceptarte con todos los defectos y virtudes. Y posteriormente a eso, yo creo que entra todo lo que viene siendo la palabra libre: expresarte como a ti te gusta, vestirte como a ti te gusta, opinar ciertas cosas sin tener que agredir a otras personas, pero que tu expresión no se vea bloqueada. En mi caso, en la cocina, la parte de ser libre ha sido un camino que se ha ido formando desde hace mucho pero que apenas en este momento de emprender y generar un propio negocio es cuando te das cuenta de todo lo que engloba la palabra libre.
¿Qué ha significado ser queer en tu camino emprendiendo?
En el emprendimiento, esta parte queer, es un tanto compleja porque depende mucho en donde nos encontremos, en este caso es Puebla —que todo mundo sabe que a veces Puebla tiende a ser muy mocho—. Pues no es difícil pero sí a veces hay ciertos obstáculos para expresarte y dices chin, es que si lo hago así pues la gente tal vez no lo toma tan bien.
A veces te puede llegar a frenar pero otras tantas he dicho: pues me vale, ya esto es mío, esto es lo que soy yo, lo que quiero dar a conocer a través de la cocina, de la gastronomía y pues ni modo, a quien le guste. Si les parece y si no, ni modo. Bueno, tampoco siendo groseros pero sí creo que es una parte muy padre, muy emocionante cuando te arriesgas y le demuestras al mundo que no te vas a poner máscaras sociales, sino que vas a ser tu contra el mundo. Ha sido algo muy muy bonito porque te generas más respeto a ti, y también genera más respeto para otras personas. Que todo vaya de la mano y unificar esto de la lucha contra la homofobia, que sigue siendo muy marcada, es una lucha constante en la cual el emprender te abre más visión de esto.
¿Qué te hubiera gustado saber en este trayecto?
Yo creo que darle más importancia a la parte de salud emocional porque es algo súper importante y primordial, sobre todo en la parte de ser de la comunidad y que sientes que eres tú contra el mundo, entonces saber cómo acercarte a través a lo mejor de otras dependencias, asociaciones que ayudan a impulsarse.
“Saber que tu como jefe, como dueño, también puedes generar apoyo para alguien más que lo está buscando.”
Entonces creo que esa parte es importante, la de cómo dar ese apoyo que a veces no hubo, que buscaste y que ahora tu puedes brindar, creo que es algo que me encantaría lograr y estoy en el trabajo de hacerlo.
¿Cómo procuras la diversidad en tu negocio?
Desde que llegas a Wipis sabes que es friendly en un montón de aspectos y pues mi socio y yo somos gays, entonces desde que lo abrimos buscamos que la diversidad estuviera muy marcada, generar esta conciencia de no discriminación, de parar a la homofobia, de no tolerar absolutamente nada discriminatorio porque es parte de nuestra filosofía y llevarlo todavía más allá.
Integrar la diversidad en nuestros platillos es algo que me costó mucho. Muxe [un budín con salsa de brandy y frutos rojos] es un homenaje a la identidad, la pasión y el corazón de lxs muxes que son propixs de México; entenderlo fue un tanto complejo para poder aplicarlo sin tener que promocionarlo como tal, sin tener que darle esta parte comercial, como ahorita que estamos en el mes del orgullo y las marcas se visten de colores, pero el resto del año, ¿qué generan?
Entonces hacerlo, como dicen, bien y no solo bonito. Hacerlo bien es algo que desde el día uno hemos tratado y el mejor ejemplo ha sido Muxe. Esa parte la integramos en nuestros postres, en las redes, buscamos que desde que vean Wipis en Instagram, se vea como un lugar en donde la gente LGBT tenga un lugar seguro en donde pueda estar en paz.
¿Cuáles son tus esperanzas en términos de igualdad y libertad?
Justo en la mañana escuchaba en la radio sobre los países en donde penalizan con muerte a la homosexualidad. Creo que una parte de esperanza sería poder lograr que tantos países cambien esta parte, que no es algo malo y que no tendría que ser penado así. Yo creo que para poder lograr eso tendríamos que comenzar desde nosotros, no generando críticas con nuestra propia comunidad. Creo que debemos empezar con nuestra propia comunidad para después irlo aplicando hacia el exterior, creo que esa es la mejor forma de ir trabajando en la esperanza y la libertad.
Hacer que nuestros gobiernos se involucren más, que haya más diálogos, cultura, educación, sobre todo de educación. Y si no, buscar la forma de generar esta educación para ir trabajando. A veces no sabemos si una risa, una burla puede desencadenar algo más, entonces yo creo que la educación es parte importante para poder mejorar a la sociedad que tenemos.