Dibujar en el presente
detener el infinito
El dibujo nos ha acompañado desde tiempos remotos. Ha sido una forma de representar la realidad y las acciones que suceden en el tiempo. La prueba se encuentra en las cavernas que conservan pinturas rupestres hechas por nuestros ancestros que nos dicen que la necesidad de suspender el movimiento para comprenderlo es tan antigua como la humanidad. En la Capilla de Arte UDLAP hay una exposición que desde el título hace evidente esta necesidad: Detener el Infinito.
La forma en que se presenta el nombre, al principio de la muestra, pone de manifiesto que se trata de un juego de palabras con la palabra Detener, que puede referirse a la pausa ilusoria que el dibujo logra en el flujo constante de los actos. La otra lectura es más poética: De-Tener el Infinito, una evocación a las posibilidades que fluyen cuando se posee la inmensidad del tiempo aunque éste exceda nuestra comprensión. El dibujo es una manera para relacionarnos íntimamente con el tiempo.
Pero las circunstancias cambian y realizar un dibujo hoy en día es muy distinto que hace 100 años o más. La democratización de la información, los postulados del arte contemporáneo y la llegada de tecnologías más sofisticadas han transformado el panorama. Detener el Infinito explora las actuales formas de dibujar a través del trabajo de 17 artistas y un grupo, el Colectivo Feral.
Hay gran diversidad en el estilo. Desde el atasque de colores y recortes en un pequeño espacio de Luis Ricardo Ramos hasta la elegancia minimalista con cualidades místicas de Christian Castañeda. Nahual Rosa captura la grandeza de las ballenas con una linografía que tiene un título extenso: El Enorme Movimiento de las Células del Habitado, El Cotidiano Sonido a Humanidad el Ser Vivo que es Ciudad. Mientras que Leticia Mundo prefiere aprehender la sobriedad contenida en la soledad.
Algunas propuestas salen de lo convencional. Vanessa Enríquez realiza una instalación con cinta magnética para convertir el espacio de la sala de exhibición en un lienzo. Iván Balderas propone un experimento donde se involucra al sonido y la participación del público es vital. Jimena Schlaepfer construye el sistema óseo de una parte del inmueble con cerámica. ¿Una alusión a que todo proyecto de edificación tiene sus cimientos en un trazo en papel al igual que los huesos sostienen la estructura de nuestros cuerpos? Esta pieza y las demás que conforman la exhibición dinamitan la imaginación a partir de la expansión el dibujo.
Detener el Infinito estará en la Capilla de Arte UDLAP hasta el 13 de mayo. La entrada es libre para todo tipo de público.