Ésta es la primera cerveza de fermentación espontánea de la marca, una American Wild Ale que duró un año en barricas de roble americano. Esto quiere decir que el proceso de creación de Mexican COOLSHIP es más cercano al del vino que al de la cerveza, de ahí su sabor, que tiene múltiples capas una vez que se prueba, y que tira más hacia lo amargo.
Lo que hace interesante a este tipo de cervezas es que se inoculan con levaduras salvajes, encontradas en el ambiente y que por lo mismo, toman mucho tiempo en fermentar el mosto. En pocas palabras: más natural, imposible.
La tradición de elaborar cervezas de esta manera se remonta a Lembeek, Bélgica, donde los cerveceros desarrollaban estas bebidas con lo que tenían a la mano: barricas de madera, fermentadores de cobre abierto similares a una cisterna en los que dejaban enfriar el mosto durante las noches más frías de invierno con ventanas abiertas. 24 horas después de este proceso, enviaban el mosto a barricas donde podía pasar años fermentándose. Al igual que con los vinos, la barrica misma aporta notas de sabor. Una vez finalizado este proceso, la cerveza se envasa y se deja madurar en la botella misma.
Bilderberg ha replicado este proceso y con tiempo y paciencia, ha creado una edición limitada que sólo podrás disfrutar durante estos meses en los que inicia el año. En palabras de Isaac Palma, el maestro cervecero encargado del proceso de la Mexican COOLSHIP: “es una cerveza que lleva su tiempo, es una cerveza que se elabora como se elaboraban las cervezas Lambicas y de antaño, es una cerveza que te recomiendo guardes con llave, olvides y en un par de años la vas a encontrar, la enfrías y quizá pruebes la mejor cerveza de tu vida”.
¿Nuestro consejo? Corre por la tuya y apártala, porque ésta es una de esas oportunidades que se dan una vez en la vida.